Después de meses marcados por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y la incertidumbre sobre el tránsito por el golfo Pérsico, muchos analistas esperaban que el precio del petróleo se mantuviera en niveles elevados. Sin embargo, la realidad ha sido otra: el petróleo ha retrocedido cerca de un 22 % desde los máximos registrados a finales de marzo.
La pregunta es inevitable: ¿qué está ocurriendo en el mercado del petróleo? La respuesta no está tanto en la oferta como en una demanda, que muestra signos cada vez más evidentes de debilidad.