La irrupción de la inteligencia artificial (IA) está empezando a transformar el mercado laboral mundial, y Estados Unidos está siendo uno de los primeros grandes laboratorios de este cambio. Aunque todavía no se ha producido una disrupción masiva, los expertos coinciden en que la próxima década será determinante para entender hasta qué punto la IA modificará la forma de trabajar, los perfiles profesionales más demandados e incluso la evolución de la economía.
Según Goldman Sachs Research, hasta 300 millones de empleos en el mundo están expuestos, en mayor o menor medida, a procesos de automatización vinculados a la IA. Sin embargo, esto no significa necesariamente una destrucción equivalente de puestos de trabajo. La historia económica muestra que cada revolución tecnológica elimina ciertos trabajos, pero también crea nuevos trabajos.