Este fin de semana, Estados Unidos e Israel han llevado a cabo ataques aéreos sobre objetivos en Irán. La operación ha provocado la muerte de varios altos cargos del régimen iraní, incluido el líder supremo, y ha elevado de forma significativa la tensión geopolítica en la región.
Irán ha anunciado represalias y se han producido intercambios de misiles y drones en distintos puntos de Oriente Próximo. También ha habido afectaciones en el espacio aéreo del Golfo y advertencias sobre el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte mundial de petróleo.
Antes de los ataques, el precio del petróleo se encontraba ya en máximos de los últimos meses. Hoy, en la reapertura de los mercados, el Brent ha llegado a subir cerca de un 10%, y el oro —considerado habitualmente un activo refugio— también ha registrado un fuerte repunte.